En la casa de retiros Catalina de María, ubicada en la ciudad de Villa Allende, Córdoba, se está desarrollando el XXI Capítulo General de las Esclavas del Corazón de Jesús, la congregación fundada en Córdoba en 1872 por Catalina de María Rodríguez, beatificada en la capital mediterránea el 25 de noviembre de 2017 por el cardenal Angelo Amato enviado del papa Francisco, en una fiesta misionera que aún late en el corazón de muchos.

Con la presencia de 26 hermanas capitulares el capítulo general comenzó el miércoles 3 de enero de 2018 y se extenderá hasta el 25 de enero. En su transcurso se elegirá la superiora general y sus consejeras. La actual superiora general es la madre María Silvia Fiorentino.

La apertura del capítulo general se llevó a cabo en una Eucaristía celebrada por el arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos José Ñáñez, quien animó a la congregación a vivir este momento con la confianza puesta en Jesús, “el Capítulo es un acontecimiento de gracia, es un regalo de Jesús, Él ofrece su amistad, su intimidad; hay que dejar que nos abrace”.

El arzobispo cordobés dijo a la comunidad religiosa que “hay que considerar este momento de revisión y discernimiento como un desafío; decidirse a abrazar más perfectamente el proyecto de Dios para su Iglesia, para cada uno, para el Instituto. Él es una realidad viva cada mañana, la vida en comunidad es experiencia de Jesús”, destacó monseñor Ñáñez en el comienzo del capítulo.

Tras manifestar que “solo una vida centrada en Jesús, una vida en común, ya que sólo en Jesús y desde Jesús es posible construir la unidad”, animó a las hermanas esclavas a “tomar las decisiones con entera confianza en el Señor y con audacia frente a las cosas nuevas que vendrán de la mano del Sagrado Corazón de Jesús y la Virgen Santísima, para quienes tengan que animar, guiar y alentar el nuevo camino”.

En la apertura del XXI Capítulo General se hizo entrega de la Carta de Hermandad a cargo de la superiora general, quien expresó “Este año ha sido muy importante para nosotros y para la Iglesia de Córdoba; nos sentimos hijas de esta Iglesia Particular”, y agradeció a monseñor Ñáñez el acompañamiento pastoral en este camino. “Lo queremos llamar padre y hermano, gracias”.

El miércoles 10 de enero comenzaron las sesiones capitulares, ya que la primera semana, del 3 al 90 la comunidad religiosa estuvo abocada a los Ejercicios Espirituales, una práctica de San Ignacio de Loyola muy conocida por el Santo Cura Brochero, a quien Catalina eligió y tomó de los Jesuitas como un estilo de vida, como un camino para vivir con más coherencia y amor al Sagrado Corazón de Jesús.

El miércoles 24 de enero por la tarde se elegirán la Superiora general y las consejeras que estarán a cargo del gobierno de la congregación durante el próximo período de seis años.

El presente capítulo estudia y evalúa el estado actual del Instituto, mediante los informes presentados por la Superiora General y por las superioras provinciales en lo que se refiere a la vida religiosa, actividad apostólica y situación financiera.

También se evalúan a la luz del Evangelio las aplicaciones dadas en el último capítulo general, las enseñanzas de la Iglesia y del Espíritu en el cumplimiento de la propia misión, “misión compartida” entre religiosas y laicos para vigorizarla y actualizarla a las necesidades de este tiempo.

La sede del gobierno general de las Esclavas del Corazón de Jesús está en la ciudad de Córdoba (Sarmiento 1263).

Fuente: www.aica.org

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