El Congreso Eucarístico Nacional dejó tantos testimonios como congresistas y peregrinos participaron del acontecimiento en Tucumán. Compartimos algunos testimonios de cordobeses que tienen algo bueno para recordar, destacar, valorar; semillas de gracia que pueden trasformar los ambientes,  comunidades y la propia realidad. En el video pinceladas del Congreso Eucarístico, gestos y momentos que serán históricos del 2016.

Padre Pablo Nassif Delegado del CEN para la Arquidiócesis de Córdoba. 18.06.16 desde Tucumán.

Comparto mi experiencia en el segundo día del Congreso Eucarístico Nacional. Un acontecimiento de gracia. Con la Delegación Córdoba tuvimos un buen viaje sin problemas; inclusive nos vamos encontrando con gente que no vino en los mismos colectivos, y es una alegría el encuentro con los cordobeses. Destaco la experiencia de un trabajo muy fuerte en Tucumán; es sorprendente la disponibilidad, la generosidad de toda la comunidad Tucumana. En la Parroquia donde estamos alojados los cordobeses, Santo Cristo de la ciudad de la Banda del Río Salí, la generosidad es admirable, la gente no duerme por atendernos; la experiencia de encontrarnos con las familias que nos abren sus puertas para ofrecernos lo mucho o lo poco que tienen con mucha simpleza y alegría es muy significativa. El trabajo y las propuestas por áreas son muy variadas en el Congreso, y permiten muchas formas de participar en áreas temáticas con disertantes destacados.

Los sacerdotes confesamos mucho y nos invitan a confesar permanentemente, entonces por momentos no participamos tanto de las charlas para poder confesar. Por la tarde los actos multitudinarios en el hipódromo reflejan un notable clima de encuentro y alegría, donde no faltan la catequesis, la liturgia, la animación, y por la noche las propuestas para los jóvenes. Es sorprendente la generosidad del pueblo tucumano, lo que salva y supera otros límites que se puedan encontrar. El clima de congresistas y peregrinos es de mucha alegría; encontrarnos con Jesús eucaristía nos invita a encontrarnos como país, nos pone en el centro.

Magadalena Martínez. Basílica Santo Domingo. Delegación Córdoba. 18.06.16

Buen día, desde el Congreso Eucarístico Nacional. Venimos con mucha expectativa de como sería esta experiencia. Desde que llegamos nos recibieron con mucha amabilidad, los niños nos recibían los bolsos, nos preguntaban si necesitábamos algo, nos acompañaban para reunirnos con las familias que nos alojan. Las familias anfitrionas abrieron no solo su casa sin su corazón y su vida para recibirnos, compartir un mate, sus vivencias junto a las nuestras. Nos sentimos como en casa. Nos preguntábamos que si fuera en Córdoba, si tendríamos esta grandeza para recibir y alojar. En el día de mi cumpleaños fue un regalo recibir la imagen del Señor del Milagro que está tan unido a nuestra Patrona de Córdoba la Virgen del Rosario del Milagro. Yo participé de la temática familia, muy interesante, Monseñor Poli nos guió acerca del Sínodo y nos ayudaron a valorar lo que tenemos y lo que hay que mejorar, en mi caso para formar una familia. Es maravilloso el amor que se percibe en esta experiencia multitudinaria de todo el país.

Frank Leder. Delegado de la Arquidiócesis de Córdoba. 24.06.16

Vivimos en Tucumán días intensos y con una fuerte presencia de Dios. Los miles de congresistas que llegaron de todas las diócesis del país mostraron los ricos matices de una Iglesia que camina hacia otro centenario de la Patria con nuevos desafíos y algunas urgencias. Bajo el lema “Jesucristo Señor de la Historia, te necesitamos” y reunidos en distintas áreas temáticas nos hemos enriquecido con la iluminación de los expositores y los talleres de trabajo. Las catequesis y la celebración diaria de la misa en el hipódromo  – convertido en un gran Campo Eucarístico – reunió el día de la clausura a casi 300 mil peregrinos según datos aportados por la comisión organizadora. Sin embargo, hubo mucha más gente que en lo cotidiano se fue hermanando en esta gracia suscitada por el Congreso Eucarístico: las familias que alojaron en sus casas a miles de participantes, los alumnos de los colegios que recibieron a los jóvenes y a las delegaciones, los mas de 3000 servidores que entregaron su tiempo y cansancio, las comunidades parroquiales donde se rezaba la oración cada mañana, cada vecino de la ciudad y alrededores que vio “invadidos” los lugares habituales de hermanos que con distintas tonadas cantaban y rezaban. Casi 7500 jóvenes empaparon de vitalidad el “Espacio Joven” y todo el Congreso Eucarístico ¡qué alegría! ¡cuánta esperanza y potencia hay en estos chicos!!!

Nuestra arquidiócesis de Córdoba tuvo una presencia de 400 congresistas y un valioso aporte en la coordinación de algunas de las áreas como Salud, Liturgia, Vida Consagrada, Ecumenismo y Pastoral Carcelaria. Tenemos muchas anécdotas, todas agradecidas por la generosidad del pueblo tucumano que nos acogió estos días; traemos la responsabilidad de compartir en nuestras comunidades lo vivido y multiplicarlo en la Eucaristía; pero sobre todo hemos renovado el compromiso de vivir plenamente en lo cotidiano el lema que asumimos como Iglesia de Córdoba,  “Con Jesús caminamos como Hermanos”.

Cristina Mercado. Movimiento de los Focolares, Miembro de la Comisión de Ecumenismo de la Arquidiócesis de Córdoba. 23.06.16

El Congreso Eucarístico fue para mí una experiencia de amor reciproco entre Jesús Eucaristía y Jesús en el hermano y yo. Fue una experiencia profunda de amor de Jesús en la Eucaristía y una certeza profunda de que el Sacramento no es solo para mí sino que me trasciende por Su Gracia y santifica al otro, mi hermano, creando comunidad, generando fraternidad. Otra experiencia fuerte para mí fue la conciencia y vivencia de COMUNIDAD, DE PUEBLO DE DIOS, DE IGLESIA. Lo sentí profundamente y me conmueve enormemente, por la Gracia que implicaba estar allí. Se vivía una inmensa fraternidad fruto de esa presencia Sacramental tan fuerte que a todos nos reconvertía. La alegría que se vivía en el Congreso, no era cualquier alegría, sino una alegría desde lo más profundo del Espíritu, verdadero Gozo del Alma. Que conversión profunda y lluvia de gracias para todos, no solo para los que estábamos allí, sino para todos los que nos acompañaban desde lejos con sus oraciones.

Marisol Sabuquillo. Catequista del Instituto Parroquial Cristo Obrero. Escuela enlace de la Zona Pastoral 1 interior. 23.06.16

Poder participar del CEN 2016 fue un gran regalo de Dios, que fue derramando su amor y ternura infinitas en estos días intensos, profundos, animados por el encuentro y el compartir sencillo y cercano, en un clima de fiesta y celebración de la fe. Tuvimos espacios concretos para rezar, ofrecer, adorar, comulgar, escuchar y agradecer. También pedir por nuestra Patria y por todas las situaciones y necesidades concretas que teníamos en el corazón. Finalizamos renovados en el entusiasmo por la certeza de seguir caminando con Jesús, el Señor de la historia! Gracias a todos los que hicieron posible el Congreso!

Juan Mercado. Miembro de la Acción Católica en la parroquia Nuestra Señora de Luján y San Fermín. Docente. 22.06.16

Comparto la experiencia de conocer gente que vive su fe de manera sencilla: los fieles presentes manifestaron su gran devoción a Cristo y a la Virgen María acompañando las procesiones por las calles de Tucumán. A su vez, los momentos centrales de adoración y misa eran vividos con mucha piedad. En los talleres realizados los fieles manifestaron su interés por cada una de las temáticas propuestas; he notado la necesidad de gente de tener espacios donde poder compartir sus preocupaciones y logros eclesiales.

Gisela Astrada Ochoa. Parroquia Visitación de Nuestra Señora Villa Allende. Viajó con un grupo de 8 jóvenes. 22.06.16

El CEN fue para mí un desafío en estos tiempos donde elegir a Jesús no es la primera opción… Fue de alguna manera ver al pueblo de Dios caminando en ese camino angosto donde todos entramos sin importar de donde venís, que hacés o como sos. Solo respondimos “Si” a su pregunta “¿Me amas?”… Entonces “Sígueme”… Pude ver que el pueblo argentino no es ajeno a la presencia de Dios que necesita de El que canta y camina. En el espacio joven donde participé las catequesis fueron increíbles, porque animaron a jóvenes a ser protagonistas de su historia y verdaderos discípulos al servicio de los necesitados. Había tres bloques liderazgo, jóvenes en riesgo y familia. La síntesis sobre liderazgo fue ”yo soy yo y mi circunstancia y sino la salvo a ella no me salvo yo” y ”no son mis sueños lo que se concretan, sino los de Jesús que los ha soñado por nosotros”. En Jóvenes en riesgo, se habló de droga y sus consecuencias, y sobre todo cuánto afecta a la capacidad de amar. Y del alcohol que tiene consecuencias irreversibles si se producen entre los 15 a 18 años.

Mario Sánchez. Párroco Parroquia San Fermín. Delegación Córdoba, y expositor en la Temática Liturgia en el CEN. 24.06.16

Mi testimonio sería desde tres lugares y todos muy positivos. Como congresista me inscribí como todos para participar, y lo primero que percibí en la Parroquia Santo Cristo que nos alojaba a los cordobeses fue la hospitalidad, la amabilidad de la gente por atender nuestras necesidades, el recibimiento tan cálido. Porque llegamos el jueves bien temprano y estaban esperándonos con el desayuno, los cantos, los gestos de cariños,  fuimos muy bien recibido. Como sacerdote me sentí muy respetado, bienvenido a la ciudad de Tucumán y al Congreso especialmente. Los sacerdotes al concelebrar junto a los Obispos y cardenales en las celebraciones, podíamos distribuir la comunión, lugar donde descubrir la devoción, la preparación espiritual con la que la gente se acercaba a recibir la eucaristía fue un hermoso testimonio como sacerdote. Y también las confesiones, profundas, bien preparadas. Y mi testimonio como expositor: me tocó dar una conferencia en el área temática de liturgia el viernes 17 en el Colegio del Huerto a un auditorio de 1.300 personas; y la comisión que preparó el espacio nos hizo sentir muy respetados, la gente escuchó, participó, y para mí fue un desafío y una alegría sembrar algo de catequesis litúrgica a un público tan importante.

Mario González. Diácono Permanente Parroquia San Fermín, Zona pastoral 8 de la Ciudad. 27.06.16

El CEN fue una experiencia que dio comienzo en el encuentro alegre y lo compartido desde el momento de abordar los colectivos y dar inicio el viaje. La llegada a Tucumán con una alegría total por parte de los servidores con los ojos “vidriosos” nos daban la bienvenida y nos deseaban buena estadía en el Congreso. El recibimiento en la Parroquia Santo Cristo no fue menor, los chicos danzando al compás de la música nos daban la bienvenida y con un desayuno caliente que ayudó a despertarnos y disfrutar de la hospitalidad de los anfitriones. Para mí fue muy grato y enriquecedor poder encontrarnos con los Diáconos Permanentes de varias diócesis del país y compartir distintos pareceres, que dejaron la sensación de que necesitemos encontrarnos. Para destacar los coros, impecables en cada una de sus animaciones corales en la liturgia. Fue hermoso ver la presencia de nuestros obispos y los de todas las diócesis del país. Hago una observación a las catequesis previas a las celebraciones eucarísticas, porque creo que les faltó cierta pastoral eucarística. La presencia de los jóvenes es para destacar contagiando alegría con los cantos, coreografías y risas, son reflejo de la presencia de Jesús vivo, una Iglesia que hace lio. En la despedida sentí que en sus ojos espejados se reflejaba mi alegría y agradecimiento por tanta disponibilidad al servicio y al deber cumplido. Ellos se prepararon para esto y lo cumplieron, hicieron presente a Jesús servidor, a Jesús eucaristía que todos fuimos a celebrar y adorar. GRACIAS TUCUMÁN…

Virginia Pool De Cabrera. Delegación Córdoba. 28.06.16

Para ofrecer un testimonio del CEN 2016 quiero mencionar dos aspectos bien marcados en mi corazón. Uno la gran espiritualidad que se vivió y se palpó antes, durante y después del congreso; desde que nos embarcamos, luego al llegar a la Parroquia Santo Cristo que nos albergó y después los momentos vividos en la Ciudad Eucarística. El otro momento inolvidable es el AMOR y la DEDICACION de la Comunidad de la Parroquia Santo Cristo, en la atención personal con que nos atendieron desde que llegamos hasta que nos despidieron, realizando desayuno, almuerzo y transporte para nuestra delegación. Inmejorable.

Me emocionó mucho vivir junto a cada comunidad la devoción para con cada Imagen que los distinguía, sea la Virgen de Lujan, del Valle, el Señor de Mailin, la Cruz de Matala, etc. en las procesiones de todos los días. Subrayo además, la Catequesis del Obispo de Guadalupe México, y las distintas homilías de los obispos que presidieron las misas. Felicito a los responsables de la Organización, a la Policía Provincial y a Gendarmería Nacional. Me llevo un hermoso recuerdo del pueblo Tucumano. Gracias al Arzobispado de Córdoba por organizar y facilitar nuestra presencia en este inolvidable Congreso Eucarístico.

Fotos Cobertura especial de Gustavo De Cabrera para la Arquidiócesis de Córdoba.

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