En la tarde del sábado, se celebró en las diferentes zonas pastorales la Solemnidad de Corpus Christi, Cuerpo y Sangre de Cristo. En la Zona Pastoral 1 (zona centro), la Eucaristía fue presidida por nuestro Arzobispo Mons. Carlos José Ñáñez, y se realizó en la Catedral de nuestra ciudad de Córdoba.

Al comienzo de la Santa Misa, se presentaron los sinodales que representarán a la zona pastoral en el XI° Sínodo Arquidiocesano a realizarse en los meses de septiembre y octubre.

En su homilía, nuestro Pastor expresó que “en estos días en nuestra Patria se discute acerca del cuidado y la defensa de la vida. La coherencia eucarística implica ésto, defender la vida, toda vida. Porque vale toda vida. Especialmente la que es más frágil, la que está indefensa. Entonces si de veras queremos ser coherentes con nuestra amistad con Jesús, en el recibirlo en la comunión tenemos que estar a favor de la vida, porque vale toda vida: la del niño por nacer y la de la mamá embarazada que afronta circuntancias difíciles, circunstancias a veces incluso indeseables. Pero no se trata de elegir entre una y otra vida, sino de promover las dos vidas, vale toda vida. Ésto es también coherencia eucarística”.

Luego se recorrieron las calles del centro  de nuestra ciudad con el Santísimo Sacramento hasta llegar a la Iglesia de San Francisco de la capital cordobesa, donde culminó la celebración con la bendición final.

 

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