Fuente. La Gaceta Tucumán.

Cuando todavía palpitan los corazones de miles de argentinos por la canonización del Cura Brochero, otra argentina se acerca a los altares. Se trata de la Madre Catalina de María Rodríguez, fundadora de la congregación de las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, que en Tucumán tienen a su cargo un colegio de niños y adolescentes, la casa de Ejercicios Espirituales Belén, en El Corte, y un hogar para niñas. Ayer el proceso de beatificación dio un gran paso, el penúltimo para lograr que por fin la religiosa cordobesa sea venerada como beata.

“La comisión teológica referida al probable milagro por intercesión de la madre Catalina María Rodríguez fue positiva, por unanimidad”, confirmó a LA GACETA una de las vicepostuladoras de la causa y superiora de la congregación Hermanas Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús en Tucumán, madre Marita Barrionuevo. La alegría se notaba en su voz. Mientras la comisión de teólogos se reunía en Roma las hermanas oraban sin cesar en Córdoba, donde se dieron cita la mayoría de las religiosas del país para esperar juntas este momento.

“La beatificación de la Madre Catalina es una gracia muy grande para nosotras pero también para toda la Argentina”, señaló emocionada la religiosa. “Durante tantas generaciones de religiosas hemos rogado para que nuestra madre sea considerada santa”, indicó desde Córdoba. Por eso estallaron en alegría y gratitud al conocer la noticia que les dio la propia posturadora (que es la misma que la del Cura Brochero) la doctora Silvia Correale, que vive en Roma. Ayer desde el mediodía esperaban con ansias el llamado telefónico. “Lo que ocurrió hoy (por ayer) fue la reunión de los teólogos de la Congregación para las Causas de los Santos para reconocer que la Madre Catalina realmente fue invocada de acuerdo a la doctrina de la Iglesia, cuando se produjo el supuesto milagro en Tucumán”, explicó. Aquel milagro ya fue aprobado el 17 de julio del año pasado, por lo tanto sólo queda una etapa más, que es la aprobación de los cardenales para que el expediente de beatificación de la Madre Catalina llegue a manos del papa Francisco. El Sumo Pontífice también evaluará todas las opiniones de cardenales, médicos y teólogos, y será quien tendrá la última palabra. Se espera que el mes próximo haya más novedades.

Camino de santidad

El proceso de beatificación de la madre Catalina de María Rodríguez se inició con un presunto milagro ocurrido en Tucumán (ver nota por aparte). “Así como los médicos vieron que esto era un hecho extraordinario y aprobaron el milagro, los teólogos de Roma constataron ayer que efectivamente hubo personas que invocaron a la madre Catalina de acuerdo con la doctrina de la Iglesia”, remarcó la religiosa.

Relación con Brochero

La religiosa cordobesa trabajó codo a codo con el Cura Brochero, canonizado en octubre del año pasado. En 1877 él la hizo llamar para que lo acompañara en su misión social y evangelizadora en Traslasierras. Hasta hoy sus religiosas siguen difundiendo los ejercicios ignacianos como lo hacían la Madre Catalina y el Cura Brochero.

Por las embarazadas

Antes de ser religiosa, en su vida de laica, Josefa Saturnina Rodríguez, como era su nombre seglar, se casó y concibió una hija, pero murió al nacer. Por eso la Madre Catalina es invocada por las mujeres embarazadas, contó la hermana Marita Barrionuevo. De todos modos, será el papa Francisco quien determinará qué día será honrada y los méritos por los cuales será elevada a los altares.

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