Foto de Archivo

El pasado domingo, se celebró la Santa Misa Radial y Televisada en la Parroquia “Nuestra Señora del Rosario del Milagro y San José Obrero” de Barrio 1° de Mayo de nuestra capital cordobesa. La Eucaristía del V Domingo de Pascua, fue presidida por nuestro Arzobispo Mons. Carlos José Ñáñez. Compartimos un fragmento de su homilía, donde nuestro Pastor señala y explica la importancia del trabajo en la vida del hombre.

“Esta comunidad parroquial, de barrio 1° de mayo, tiene también como vice patrono a San José, al esposo de la Santísima Virgen, pero en una advocación especial. San José Obrero, José el carpintero. José el que con su oficio, sostiene la Sagrada Familia. Y pasado mañana 1° de mayo, precisamente vamos a festejar el día del trabajo. Y entonces esto nos hace pensar que el trabajo forma parte de nuestra condición de imágenes de Dios. La Biblia nos enseña que Dios al hombre a su imagen y semejanza y lo creó mientras en esa descripción tan sencilla y casi ingenua del libro del génesis, Dios trabajaba creando todas las cosas. Las personas humanas, varones y mujeres somos imágenes de Dios, de este Dios que crea todo por amor, este Dios que trabaja.

Entonces, el trabajo hace parte de la dignidad de la persona. El trabajo no es solamente por el sustento. Ciertamente el sustento es importante. Pero es también para realizar nuestra condición humana en plenitud. Para ser verdaderamente imágenes de Dios. Por eso el desempleo es algo muy serio, no solamente porque no se tienen los recursos, sino porque también la imagen de la persona queda como disminuida. Por eso en este día, le tenemos que pedir a San José que interceda para que en nuestra patria no falte el trabajo.

Y hemos pasado, y pasamos situaciones difíciles, en este orden de cosas. Hay toda una transformación en el mundo y también en nuestra patria. Pero tiene que haber ingenio, búsqueda para que todos puedan tener un trabajo digno, un trabajo debidamente remunerado. Y eso le pedimos a San José que interceda y es también un desafío a nuestra sociedad, a quienes tienen especialmente responsabilidades de buscar esas condiciones para que sea posible, y a quien tiene el trabajo, pues el desafío de cuidarlo, de hacerlo bien, de dejarle de lado toda indolencia y sobre todo toda ociosidad y hacer bien lo que tiene entre manos, porque el trabajo bien hecho también honra a Dios y puede ser ofrecido con un espíritu de oración para la santificación del mundo, y la santificación del propio trabajador.

Por eso le pidamos a San José que interceda por todos nosotros, por nuestra patria, para que no falte el trabajo y para que ese trabajo sea dignamente considerado y honesta y efectivamente realizado. Y le pedimos s San José que en esta oración asocie también a su esposa, a la Virgen Santísima, entonces que María y José concedan, nos alcancen, nos alcancen estos dones para nuestra patria, para nuestra Córdoba”.

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