El pasado Jueves Santo, se celebró en la Catedral de Córdoba, la Santa Misa Crismal, presidida por nuestra Arzobispo Mons. Carlos José Ñáñez. Concelebraron la Eucaristía, Mons. Roberto Rodríguez, Obispo Emérito de La Rioja; el Arzobispo emérito de Mendoza, Mons. José María Arancibia y Mons. José Ángel Rovai, Obispo emérito de la Diócesis de Villa María, los Obispos Auxiliares de Córdoba, Mons. Pedro Javier Torres y Mons. Ricardo Seirutti, y Vicarios de la Arquidiócesis. También estuvieron presentes sacerdotes, diáconos permanentes y toda la comunidad que acompañó la celebración.

Además acompañó la Santa Misa, el Rabino Marcelo Polakoff, integrante del Comipaz (Comité Interreligioso por la Paz) quien compartió una palabras al culminar la Eucaristía.

En su Homilía, Mons. Ñáñez destacó que “en este momento nos encontramos, como Iglesia que peregrina en Córdoba, transitando el camino que nos ha trazado el undécimo sínodo arquidiocesano. En su desarrollo hemos redescubierto que el sínodo no se limita a lo que llamamos el “aula sinodal”, sino que comprende todo el proceso: su preparación, la asamblea sinodal misma, lo propuesto por ella, lo aprobado por el obispo y su consecuente aplicación. Estamos, por tanto, en un camino sinodal y aspiramos a vivirlo, valga la redundancia, “sinodalmente”.”

Además Monseñor Ñáñez recordó la cercanía de la Beatificación de MOns. Angelelli y los mártires riojanos y afirmó que “el testimonio y el mensaje de Mons. Angelelli puede inspirarnos en el actual momento de la vida de nuestra Patria, invitándonos a una auténtica y efectiva reconciliación, a un trabajo en común, entre todos, sin mezquindades, sin ningún tipo de celos o de envidias, con esfuerzo sostenido y con una constante preocupación por una verdadera y efectiva equidad”.

Para finalizar, el Obispo invocó a la Santísima Virgen y pidió que “ella nos sostenga en los esfuerzos de nuestra peregrinación y de nuestro servicio y nos alcance la alegría de la Pascua, la alegría que no defrauda y que no acaba”.

Texto completo de la Homilía en la Misa Crismal

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