“Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría” (Mt 24,12), es el tema del Mensaje del papa Francisco para la Cuaresma de este año que comenzará el próximo 14 de febrero, Miércoles de Ceniza.

El Mensaje del Santo Padre fue presentado, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, en la que intervinieron el cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, prefecto del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, monseñor Krzysztof Marcjanowicz, funcionario del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización y Natalia Peiró, Secretaria General de Caritas España.

Centrado en las palabras de Jesús a sus discípulos en el Monte de los Olivos, en vísperas de su Pasión, el Santo Padre explica que Jesús, respondiendo a una pregunta de sus discípulos, “anuncia una gran tribulación y describe la situación en la que podría encontrarse la comunidad de los fieles: frente a acontecimientos dolorosos, algunos falsos profetas engañarán a mucha gente hasta amenazar con apagar la caridad en los corazones, que es el centro de todo el Evangelio”.

El pontífice señala que estos “falsos profetas”, son como “encantadores de serpientes”, o sea, “se aprovechan de las emociones humanas para esclavizar a las personas y llevarlas adonde ellos quieren”.

Confundir la felicidad con el placer momentáneo, la ilusión del dinero, los intereses mezquinos, los “charlatanes” que ofrecen “falsos remedios y soluciones inmediatas” como la droga, el engaño de la vanidad, son algunas de esas falsas promesas alentadas “desde siempre”, escribe el Papa, “por el demonio, que es mentiroso y padre de la mentira y presenta el mal como bien y lo falso como verdadero”.

Francisco llama a cada uno a “discernir y a examinar en su corazón si se siente amenazado por las mentiras de estos falsos profetas.

Seguidamente el pontífice invita a preguntarnos “¿cómo se enfría en nosotros la caridad? ¿Cuáles son las señales que nos indican que el amor corre el riesgo de apagarse en nosotros.

El Santo Padre señala que lo que apaga la caridad es ante todo “avidez por el dinero” y a esta le sigue el rechazo de Dios.

“¿Qué podemos hacer?”, se preguntó Francisco y seguidamente explica que “La Iglesia, nuestra madre y maestra, además de la medicina a veces amarga de la verdad, nos ofrece en este tiempo de Cuaresma el dulce remedio de la oración, la limosna y el ayuno”.

Francisco concluye su mensaje invitando a “emprender con celo el camino de la Cuaresma, sostenidos por la limosna, el ayuno y la oración” sabiendo que “Dios siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo” y convocó a la iniciativa “24 horas para el Señor”, que este año nos invita nuevamente a celebrar el Sacramento de la Reconciliación en un contexto de adoración eucarística. En el 2018 tendrá lugar el viernes 9 y el sábado 10 de marzo, inspirándose en las palabras del Salmo 130,4: «De ti procede el perdón».

Mensaje completo de Francisco para Cuaresma

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