La Iglesia de Córdoba se hizo presente en un encuentro que reunió a mil referentes de comunidades. Un espacio de encuentro y experiencia eclesial que permitió con los años, consolidar el camino pastoral y la conciencia de ser una iglesia en marcha. Monseñor Carlos Ñáñez dio los lineamientos para el 2015. Se presentó la programación para el próximo año. Tres mujeres iluminaron acerca del cuidarnos como hermanos. El cierre se hizo con la adoración al Santísimo.

La propuesta de la Jornada Pastoral este año fue: “conocer, profundizar y asumir la programación pastoral 2015; y experimentar la necesidad de ahondar en una espiritualidad y actitudes que nos ayuden con Jesús a querernos y cuidarnos como hermanos en el mundo de hoy”. A las 8 de la mañana ingresaron los participantes al colegio de las Hermanas Concepcionistas de barrio Bajo Galán de la ciudad de Córdoba. Entre adultos y jóvenes se reunieron mil hermanas y hermanos representando a sus comunidades: párrocos, laicos integrantes de los Consejos Pastorales parroquiales, religiosos y religiosas de distintas congregaciones, directivos de los colegios, miembros de los movimientos y asociaciones, y representantes de las comisiones diocesanas.

Espacio para el encuentro

Una nueva dinámica ofreció este año más tiempo para el encuentro y diálogo entre los participantes. En lugar del trabajo por grupos, se propusieron treinta minutos de pausa, para intercambiar opiniones, encontrarse y descubrir la riqueza que ofrece el encuentro personal y comunitario en estas jornadas.

Oración inicial
La jornada inició con un momento de oración, centrado en la Palabra de Dios que nos permitió reflexionar sobre el “mirarnos y cuidarnos como hermanos”, y visualizar rasgos actuales del contexto social de nuestra Patria. Momento que estuvo a cargo de las zonas pastorales 1 y 2 de la ciudad y miembros de la Vicaría de Pastoral.

Programación 2015
De la mano de nuestro Pastor Monseñor Carlos Ñáñez y el Vicario de Pastoral P. Pablo Nassif fue presentada la Programación Pastoral 2015, situando el momento del camino pastoral que estamos transitando; los cuatro procesos y el tercer plan corto. Se ofrecieron los fundamentos de la propuesta 2015 y las distintas actividades para el próximo año.

Devolución de la consulta: “Identidad de las Zonas pastorales”
En la búsqueda de afianzar la identidad de las Zonas Pastorales y las Comisiones zonales, en el 2014 se realizó una consulta a las comisiones zonales, sacerdotes y a otras instancias diocesanas. Nuestro Pastor puntualizó acerca de estos aportes.

Espacios de expresión de la diversidad
En orden a las zonas pastorales como espacios de expresión de diversidad y riqueza eclesial para la misión, destacó que “Las Zonas Pastorales no deben ser entendidas como una simple estructura burocrática, sino más bien como un “ámbito o espacio” que permite una reflexión y búsqueda pastoral más rica, porque es realizada no sólo por algunos, sino por todos los miembros del Pueblo de Dios”.
Las Zonas Pastorales “nos ofrecen la posibilidad de caminar junto a otros, acompañarnos y atender de manera particular las periferias geográficas y existenciales allí presentes”.

Equipos de animación zonal
En relación al servicio de los equipos de animación y coordinación, recordó lo que dice el material, que los miembros estables en cada comisión zonal son los párrocos y sacerdotes junto con los referentes del Consejo Pastoral Parroquial. Además uno o dos miembros de comunidades de vida consagrada; uno o dos representantes de los movimientos y asociaciones; y uno o dos representantes de las escuelas católicas (preferentemente los directivos o encargados de la pastoral).
Que la permanencia de las zonas deberá ser por dos o tres años; que cuente con un coordinador, un secretario y un referente que represente dicha Zona en el Consejo Pastoral Arquidiocesano.
El Arzobispo puntualizó cuáles son las finalidades de las Comisiones Zonales: “convocar, conocer las realidades de su territorio, coordinar las acciones pastorales de la zona; comunicar lo que acontece en la comunidad y animar especialmente a los caminan más lento. Ver texto completo.

Iluminaron tres mujeres
Tres mujeres tuvieron a cargo la iluminación sobre el “cuidarnos como hermanos.” La hermana María Ana Aguirre,  responsable de la comunidad de Hermanas Nuestra Señora de la Consolación de Villa Allende, brindó elementos desde una mirada bíblico espiritual “un Dios que nos cuida y nos invita a cuidar del hermano”. Silvia Luján, Psicóloga docente y asesora del Departamento de Orientación de la Junta Arquidiocesana de Educación Católica; puntualizó el tema del cuidado desde los desafíos de la cultura actual. Doña Ana Vargas de García, de la parroquia Nuestra Señora del Trabajo de Villa Libertador, ofreció su testimonio, y anécdotas acerca de cómo hizo en 40 para cuidar a sus vecinos, ayudar en las necesidades de la parroquia, desde gestos cotidianos.

Adoración final
A las 12 hubo fue la adoración eucarística, que permitió dejar en el Señor de la Vida lo compartido y lo proyectado para el próximo año. Como comunidad diocesana, significó reconocer y celebrar que heredamos una fe de pueblo peregrino, que camina este tiempo, la historia; en la que nos anima la certeza y la experiencia de que el camino lo hacemos entre todos. También en el Santísimo Sacramento se dejaron las distintas realidades de las familias, comunidades, y el deseo de comprometernos con un corazón fraterno.27

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