Hoy, nuestra sociedad tan moderna, tan avanzada, sigue persiguiendo a personas por motivo de su fe. Hay gente que muere, que es perseguida por seguir a Jesucristo. Sin contar la discriminación de los cristianos en tantos países donde no son reconocidos o donde de manera sutil, con exacciones e insultos se niega su existencia. ¡Defendamos sus derechos!

“Quizás nos cueste creerlo, pero hoy hay más mártires que en los primeros siglos. Son perseguidos porque a esta sociedad, le dicen la verdad y anuncian a Jesucristo.

Esto sucede especialmente allí donde la libertad religiosa todavía no está garantizada. Pero también en países que en la teoría y en los papeles tutelan la libertad y los derechos humanos.

Recemos para que las comunidades cristianas, en especial aquellas que son perseguidas, sientan la cercanía de Cristo y tengan sus derechos reconocidos.”

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