Jornada oracion y ayuno 7 de diciembre

En vísperas a la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, se celebró la Jornada de ayuno y oración por la droga y el narcotráfico en todo el país, haciéndonos eco de la propuesta de los Obispos argentinos luego de la publicación del documento “El drama de la droga y el narcotráfico”.

En la ciudad de Córdoba la celebración central tuvo lugar a las 19.30 horas en la Basílica de la Merced para elevar a nuestra Madre Nuestra Señora de la Merced, Liberadora de los cautivos, oraciones y súplica por nuestros hermanos afectados por las esclavitudes de las adicciones. Antes de la misa se compartió un momento de adoración al Santísimo Sacramento.

El momento de oración fue una expresión de comunión con los hermanos de nuestra Patria, aunque con una fuerte impronta local, luego de que la ciudad haya quedado fuertemente dañada, material y espiritualmente por los acontecimientos de violencia acontecidos durante el miércoles 4 de Diciembre pasado. Hechos dolorosos que dejaron profundas heridas de desconfianza, temor, desconcierto y desesperanza.

La celebración en la Merced estuvo presidida por el Pbro. Eduardo Córdoba Asesor de Pastoral Social, Vicario episcopal del Interior de la Arquidiócesis de Córdoba, quien haciéndose eco del documento de los Obispos Argentinos señaló: “Somos plenamente conscientes de que nuestra sociedad vive con dolor y preocupación el crecimiento del narcotráfico en nuestro país. Son muchos los que nos acercan su angustia ante este flagelo. Nos conmueve acompañar a las madres y los padres que ya no saben qué hacer con sus hijos adictos, a quienes ven cada vez más cerca de la muerte”.

No podemos vivir con indiferencia esta realidad, estamos llamados a cuidarnos, a mirarnos como hermanos, “A ser guardianes, protectores, amigos de nuestros hermanos. Sería muy triste que el Señor nos dijera como a Caín, “¿dónde está tu hermano?”, la voz de su sangre grita hasta mí, dice Dios en el libro del Génesis. Ésta no es una pregunta dirigida a otros, es una pregunta dirigida a mí, a vos, y a cada uno de nosotros; porque esos hermanos y hermanas nuestros sometidos a la esclavitud de la droga van camino a la muerte. ¡Cuántas veces quienes buscan estas cosas no han encontrado comprensión, no han encontrado acogida, no han encontrado solidaridad!”, afirmó el padre Eduardo Córdoba durante la homilía.

En la homilía el Titular de Pastoral Social de Córdoba alentó a vivir en la esperanza a todos los que buscan una respuesta sin bajar los brazos: “A las madres que se organizan para ayudar a sus hijos. A los padres que reclaman justicia ante la muerte por este flagelo. A los amigos que no se cansan de estar cerca y de insistir sin desanimarse. A los comunicadores que hacen visible esta problemática en la sociedad. A los docentes que cotidianamente orientan y contienen a los jóvenes. A los clubes, centros vecinales, ONG y comunidades eclesiales que brindan espacios de dignidad humana. A los miembros de fuerzas de seguridad y funcionarios del Estado que aún a riesgo de su vida no se desentienden de los que sufren. A todos los que resisten la extorsión de las mafias”.

Al finalizar la homilía los presentes rezararon una oración a María Reina de la Paz, por la paz social en la ciudad de Córdoba.

Expresiones en las comunidades

En este marco, se propusieron también espacios de oración y reflexión en las comunidades de la Arquidiócesis de Córdoba, tanto de capital como del interior. En tanto la Pastoral de Adicciones de la Arquidiócesis de Córdoba ofreció un material de reflexión que estuvo disponible por los canales de comunicación para ayudar a recuperar el sentido del ayuno y la oración, por los que sufren el flagelo de la droga.

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Cada diócesis está bajo el cuidado pastoral del Obispo diocesano cabeza y pastor de la comunidad (c. 376). Pero también existen los Obispos titulares, algunos de los cuales no se les encomienda una diócesis concreta, sino que colaboran estrechamente con el Obispo diocesano en el gobierno y en el cuidado pastoral de la diócesis. Los obispos titulares son: los Obispos coadjutores y los Obispos auxiliares.

Los obispos auxiliares se nombran ordinariamente a petición del Obispo diocesano (c. 403 § 1; 377 § 4); sin embargo la elección de la persona idónea para tal función y responsabilidad la realiza el Sumo Pontífice (c. 377), en este caso el Papa Francisco es quien realiza el nombramiento del Pbro. Pedro Torres como Obispo auxiliar para la Arquidiócesis de Córdoba.

El actual Código de Derecho Canónico, en los cánones que comprenden del 403 al 411, enuncia la identidad y las responsabilidades del Obispo auxiliar. El canon 403 § 1 indica que cuando lo aconsejen las necesidades pastorales de una diócesis, se constituirán uno o varios Obispos auxiliares. El canon arriba señalado tiene su origen en el número 25 del decreto Christus Dominus del Concilio Vaticano II que señala que, para procurar debidamente el bien del pueblo de Dios habrá que nombrar Obispos auxiliares, ya que el Obispo diocesano, debido a la complejidad de ciertas diócesis, es necesario la presencia del Obispo Auxiliar para colaborar con las funciones episcopales del Obispo diocesano.

  • El Obispo auxiliar asiste al Obispo diocesano en todo el gobierno de la diócesis, y hace sus veces cuando se encuentre ausente o impedido (c. 405 § 2).
  • Toma posesión de su oficio cuando presenta las letras apostólicas de su nombramiento en presencia del canciller de la curia, que levanta el acta (c. 404 § 1).
  • El Obispo diocesano ha de nombrar al auxiliar, o a los auxiliares, Vicarios Generales o, al menos, Vicarios episcopales que dependan exclusivamente de su autoridad (c. 406).
  • El Obispo diocesano, al resolver los asuntos más importantes, sobre todo de carácter pastoral, consulta antes que a otros a los Obispos auxiliares (c. 407 § 2).
  • El Obispo auxiliar, como su nombre lo indica, es un apoyo en las tareas pastorales y de gobierno de una diócesis con una población numerosa o con circunstancias complejas colaborará para que se realicen de una manera más ágil y conveniente.

DECRETO CHRISTUS DOMINUS SOBRE EL MINISTERIO PASTORAL DE LOS OBISPOS

III. Cooperadores del Obispo diocesano en el cargo pastoral.

1. Normas para constituir los Obispos coadjutores y auxiliares.

25. En el gobierno de las diócesis provéase al deber pastoral de los Obispos de forma que se busque siempre el bien de la grey del Señor. Este bien, debidamente procurado, exigirá no rara vez que se constituyan Obispos auxiliares, porque el Obispo diocesano, o por la excesiva amplitud de la diócesis, o por el subido número de habitantes, o por circunstancias especiales del apostolado, o por otras causas de distinta índole no puede satisfacer por sí mismo todos los deberes episcopales, como lo exige el bien de las almas. Y más aún: alguna vez, una necesidad especial exige que se constituya un Obispo coadjutor para ayuda del propio Obispo diocesano. Estos Obispos coadjutores o auxiliares han de estar provistos de facultades convenientes, de forma que, salva siempre la unidad del régimen diocesano y la autoridad del Obispo propio, su labor resulte totalmente eficaz y se salvaguarde mejor la dignidad debida a los Obispos.
Ahora bien, los Obispos coadjutores y auxiliares, por lo mismo que son llamados a participar en la solicitud del Obispo diocesano, desarrollen su labor de forma que estén en todo de acuerdo con él; manifiéstenle, además, una reverencia obsequiosa y él ame y aprecie fraternalmente a los Obispos coadjutores y auxiliares.

Facultades de los Obispos auxiliares y coadjutores

26. Cuando el bien de las almas así lo exija, no dude el Obispo diocesano en pedir a la autoridad competente uno o más auxiliares, que son puestos en las diócesis sin derecho a sucesión.
Si en las letras de nombramiento no se dijera nada, nombre el Obispo diocesano al auxiliar o auxiliares vicarios generales o, a lo menos, vicarios episcopales, dependientes tan sólo de su autoridad, a los que hará bien en consultar para la solución de los asuntos de mayor trascendencia, sobre todo de índole pastoral.
A no ser que la autoridad competente estableciere otra cosa, el poder y las facultades que tienen por derecho los Obispos auxiliares no expiran con la cesación en el cargo del Obispo diocesano. Es también de desear que al quedar vacante la sede se confiera al Obispo auxiliar, o si son varios,a uno de ellos, el cargo de regir la diócesis, a no aconsejar lo contrario razones graves.
El Obispo coadjutor, es decir, el que se nombra con derecho a sucesión, siempre ha de ser nombrado por el Obispo diocesano vicario general. En casos particulares, la autoridad competente le podrá confiar mayores facultades.
Para procurar en el presente y en el porvenir el mayor bien de la diócesis, el Obispo diocesano y el Obispo coadjutor no dejen de consultarse mutuamente en los asuntos de mayor importancia.

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vida contemplativa 21 noviembre

El jueves 21 de noviembre, fiesta de la Presentación de la Virgen en el Templo, se celebra en la Iglesia Argentina la “Jornada Pro Orantibus”. Es un día para que el pueblo cristiano tome conciencia, valore y agradezca la presencia de la vida contemplativa. 

La comunidad de Monjas Dominicas Contemplativas del Monasterio Santa Catalina de Siena, ubicado en Obispo Trejo 44, invita a todos a orar por esta intención. El templo permanecerá abierto todo el día con el Santísimo Sacramento expuesto para la adoración. Se rogará especialmente por los jóvenes llamados a la vida contemplativa, para que se animen a seguir a Jesús en esta misión que abarca el mundo entero.

Contemplativos: llamados a servir

Desde la clausura de los monasterios y conventos, los contemplativos, como afirma el Concilio Vaticano II, "dedican todo su tiempo únicamente a Dios en la soledad y el silencio, en oración constante y en la penitencia practicada con alegría".

Se trata de un día dedicado a orar por los consagrados a la vida contemplativa, por todos los que han recibido la llamada a estar de un modo particular con el Señor, intercediendo por la humanidad. Estos hombres y mujeres, dejándose invadir por el misterio pascual de Cristo, asumen en la presencia de Dios los gozos, las esperanzas, los dolores y sufrimientos de nuestro pueblo.

Nuestros monasterios son un oasis de silencio orante y elocuente. Son escuelas de oración profunda bajo la acción del Espíritu Santo. Son espacios dedicados a la escucha atenta del Espíritu Santo, fuente perenne de vida, que colma el corazón con la íntima certeza de haber sido fundados para amar, alabar y servir.

El mundo y la Iglesia necesitan la oración fiel y perseverante de los contemplativos, que en el corazón de la iglesia sigan ardiendo gratuitamente de amor por Cristo, por el Papa, y por el mundo entero y sean testimonio, a través su entrega silenciosa de la miseric 
En la actualidad, los contemplativos son una llamada providencial a vivir la vocación de caminar por los horizontes ilimitados de lo divino.

"Oremos por los que oran por nosotros"

 

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Padre-Pedro-Torres-H

A las 8 de la mañana del sábado 16 de Noviembre de 2013 el Pastor de la Iglesia de Córdoba Monseñor Carlos Ñáñez comunicó la noticia de que el Papa Francisco había nombrado Obispo auxiliar de la Iglesia de Córdoba al padre Pedro Torres, párroco de la Parroquia Nuestra Señora del Valle de la ciudad capital “Con gran alegría quiero comunicar a la comunidad arquidiocesana de Córdoba que el Santo Padre, acogiendo la petición que oportunamente yo le formulara, ha nombrado Obispo auxiliar de la Arquidiócesis al Pbro. Pedro Javier Torres”.

Sin duda que este nombramiento es una Buena noticia y un regalo del Señor para Córdoba, que nuestro querido Papa Francisco haya designado un colaborador del Obispo diocesano al servicio pastoral del Pueblo de Dios que peregrina en Córdoba. Así lo expresaba Monseñor Ñáñez  “Recibimos con gratitud y alegría este don del Señor, a través del ministerio del sucesor del apóstol san Pedro, y nos comprometemos a acompañar al nuevo obispo en su ministerio con la oración y la colaboración generosa en la tarea pastoral, intensificando el propósito de “mirarnos como hermanos” y sostenernos mutuamente”.

Ceremonia de asunción
La ceremonia de asunción en la que Monseñor Pedro Torres recibirá la ordenación episcopal y asumirá como Obispo auxiliar de la Iglesia de Córdoba, se llevará a cabo el viernes 27 de diciembre de 2013 a las 19.30 horas en la Iglesia Catedral. Los Obispos Coconsagrantes serán Monseñor Pedro Olmedo, Obispo de Humahuca y Monseñor José Angel Rovai Obispo emérito de la diócesis de Villa María.

Obispos auxiliares de Córdoba
Entre los obispos auxiliares de Córdoba figuran el cardenal Estanislao Esteban Karlic, que luego fue arzobispo de Paraná; monseñor Carlos José Ñáñez, actual arzobispo de Córdoba; monseñor José María Arancibia, luego arzobispo de Mendoza; monseñor Roberto Rodríguez, luego obispo de Villa María y después obispo de La Rioja; monseñor Elmer Osmar Miani, luego obispo de Catamarca; y monseñor José Ángel Rovai, luego obispo de Villa María.

Fueron también auxiliares de Córdoba los obispos fallecidos: monseñor Cándido Genaro Rubiolo, luego arzobispo de Mendoza; monseñor Enrique Angelelli, luego obispo de La Rioja; monseñor Alfredo Guillermo Disandro, luego obispo de Villa María; y monseñor Jesús Arturo Roldán, luego obispo de San Rafael.

Nombramiento en el Boletìn Oficial de la Santa Sede 16.11.13 

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