Como arquidiócesis celebramos la festividad de Nuestra Señora de Lourdes, en la gruta del santuario de la ciudad de Alta Gracia. Nuestro Arzobispo Monseñor Carlos José Ñáñez, celebró la Eucaristía y compartió la fiesta con la gran convocatoria de fieles que asistió al santuario a honrar a la Virgen. La Santa Misa de los enfermos, fue concelebrada por el Obispo Auxiliar Mons. Pedro Javier Torres.

En su homilía, el Arzobispo se refirió a los secretos confiados por la Virgen Santísima a Santa Bernardita y añadió que la Virgen eligió aparecer a gente sencilla: a Bernardita, a los pastorcitos de Fátima. “La virgen expresa con ellos un gran cariño”, aseguró Monseñor Ñáñez. Del mismo modo, la Virgen María quiere hacerlo con nosotros “¿No tenemos un gran secreto? ¿La Virgen no querrá decirnos algo?”, se preguntó. “Yo creo que sí -respondió- Ella quiere decirnos que Dios nos ama y envió a su Hijo hecho uno de nosotros para decirnos con gestos y palabras que realmente nos quiere”. 

Al concluir, aconsejó a los presentes a poner en manos de la Virgen las preocupaciones y “pidámosle a Ella que nos ayude a conservar en el corazón este secreto: que Dios nos quiere. Y dejémonos querer por Dios. Que también que nos ayude a compartir este secreto: no como quien repite una cosa ‘archisabida’, sino como quien comparte una experiencia, porque frente al testimonio, no hay argumentos que lo discutan”.

Texto completo de la homilía

 

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