Noticia de vida. Temática: Misericordia de Dios con los presos

Entrevista del Servicio de Comunicación Pastoral. P.Matías Pérez Constanzó. – Donaciano del Campillo 809 CP: 5000, Córdoba. www.socsj.org

¿Cuánto tiempo hace que están en contacto pastoral y de acompañamiento con la Cárcel?

Desde que fuimos designados capellanes del Complejo Penitenciario de Bower a fines del año 2014.

¿Cuándo y cómo surge esta propuesta de realizar retiros en la Cárcel de Bower de Córdoba desde la Sociedad San Juan? 

Los retiros en Bower comenzaron el año pasado, son parte de un programa de evangelización de la Sociedad San Juan que se llama “Volver a Empezar”.

¿Cómo fueron las experiencias que ya se concretaron el 3 y 31 de Mayo de este año?

Los retiros este año fueron muy buenos, con las dificultades propias de un retiro dentro de la cárcel, que hace de la experiencia algo muy particular. Obviamente no se cuenta con una casa de retiro, ni con las comodidades que muchas veces se cuentan en un retiro tipo; pero es muy consolador poder dedicar dos días a la oración, a la predicación de la Palabra en el contexto carcelario. Son momentos de gran gozo. La mayoría de los presos expresan que son días “como de estar en libertad”.

Ustedes los propusieron en el marco del año de la Misericordia. ¿Lo ofrecido y vivido con los presos confirma la experiencia de Dios misericordioso en la vida, en la realidad de los presos? Cómo se percibe esta realidad.

Los retiros no son algo exclusivo de este año jubilar aunque no se oponen, al contrario el año jubilar nos ha alentado y confirmado en la tarea. Las confesiones son el momento por excelencia de la misericordia de Dios. En el último retiro éramos cinco sacerdotes escuchando las confesiones de estos hombres que venían profundamente arrepentidos, con deseos de cambiar, con una apertura de corazón enorme.  Realmente quebrados por años de alejamiento de Dios y volviendo a los brazos de su Padre pidiendo con humildad perdón. El arrepentimiento visible y sincero de estos hombres resultó en una gran alabanza a Dios por su misericordia.

¿Cómo será la propuesta “Oro por vos” para el mes de Septiembre en la que se incluye y se invita a las parroquias a sumarse de un modo especial?

La idea de esta propuesta es hacer que las comunidades que quieran puedan sumarse  a lo que se hace en la cárcel. Obviamente no todos podemos entrar a la cárcel, visitar a los presos es difícil si uno no es familiar o no está brindando un servicio preciso. Por tanto, desde la oración queremos que todos podamos estar cerca de ellos. Especialmente desde la intercesión. La cárcel es un lugar donde las tinieblas del mal y el endurecimiento del corazón humano también son una realidad, por ello es que queremos animar a todos a iluminar con la oración estos lugares y estos corazones.

¿Pudieron ver o acompañar casos de presos en procesos de reinserción laboral? 

Hemos visto algunos casos muy buenos, tratamos de visitar a los presos cuando salen en sus casas, pero no siempre es fácil. Todavía no tenemos datos, mucho menos estadísticas al respecto. Lo importante igual es acompañar en cada caso, a la persona. En esto tenemos algunas ideas y propuestas en mente pero habrá que ver, no queremos adelantarnos ya que recién comenzamos, al menos nosotros.

Qué mensaje daría a las personas que les cuesta querer y aceptar a los presos. Que también es comprensible cuando pasaron por un dolor muy grande en lo personal.

Creo que hay que mantener dos polos en tensión. Por un lado es cierto que muchas de estas personas dañaron a la sociedad, a personas concretas. Por otro lado que no dejan de ser personas que acarrean en casi la totalidad de los casos vidas duras que son en cierta medida causantes del mal que realizaron. La tensión por tanto está entre la responsabilidad personal y el problema social. Esto ayuda a ver dos cosas: una que necesitan de misericordia, comprensión, educación, posibilidades, sanación personal. Otra que necesitan ser ayudados a tomar buenas opciones y elecciones. El tema es claramente complejo. Lo que diría personalmente es que conviene perdonar siempre, porque la falta de perdón daña más al que conserva el rencor que a que el que cometió el daño. En este caso la falta de perdón nos daña a los que estamos libres no a los presos, aunque ellos a su vez tengan que perdonar a otros.

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