Bendición en la apertura del Festival Nacional del Folklore 2017 a cargo del padre Roberto Álvarez párroco de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario (Templo ubicado frente a la Plaza Próspero Molina). Culminó con una invitación a tomarse de las manos para rezar el Padre Nuestro y la presencia de la imagen del Santo José Gabriel Brochero en el escenario mayor de Cosquín.

Hace cincuenta años, doña Francisca Colomba creaba por primera vez nuestro poncho coscoíno, blanco para que sea fresquito, y para que lo usen sin distinción varones y mujeres; y con guarda para que nos conectara con los pueblos originarios.

Cincuenta años después nosotros querríamos que ese poncho nos cubriera, fuera no solo nuestro sello sino nuestro techo, que fuera como una gran CASA que cubriera toda la Plaza, Cosquín y toda la Argentina. Porque queremos que abajo de ese poncho vivamos la FRATERNIDAD.

Hemos descubierto como coscoínos que estar juntos no es lo mismo que estar “unidos”, porque debajo de este poncho podríamos estar juntos pero mordiéndonos, pisándonos o dándonos codazos.

Y hace meses que como coscoínos trabajamos juntos una canción que nos ayude a estar “unidos” que dice tres cosas gracias, lo siento y te amo. Porque creemos que hay que aprender de nuevo a decir GRACIAS.

Gracias en lo cotidiano, pero también saliendo de las puertas de nuestra casa. A decir gracias no solo mirando a San Martín después de 200 años del comienzo del cruce de los Andes, sino también a esa maestra que se mata trabajando en un curso, a decir gracias a cualquiera que trabaje en la cosa pública, y trabaje y no robe.

Pero también tenemos que aprender a decir LO SIENTO, aprender a pedir perdón; enseñarnos a decir unos a otros perdón todos juntos. Porque creemos que no puede ser que en un país tan rico, un tercio de la población viva bajo la línea de pobreza. Y decir lo SIENTO porque los aludes del norte, las inundaciones tienen que ver también con la ambición desmedida, con la tala de nuestros bosques. Queremos decir lo siento también cuando antes de discutir qué necesitan nuestros chicos de contención, de amor, laburo, educación queremos criminalizarlos.

También queremos decir te AMO, y aunque ataque un poco el pudor, muchos de nuestros hijos todavía no han escuchado decir TE AMO… Volver a aprender a decirnos TE AMO en la casa, para que afuera podamos decir “te quiero” “te necesito” “te valoro” aún con los que piensan distintos y a veces excluimos.

Vamos a cantar el himno “Escucha América toda Cosquín empieza a cantar”, porque es un tiempo lindo para decirles a nuestros hermanos de los países limítrofes que los queremos, que los valoramos y que nos gusta que estén acá.

Una canción que nos ayude a rezar; pensamos en Brochero que supo ser agradecido, que supo pedir perdón y se rompió el alma por llevar amor a su pueblo.

Te pedimos, Señor, por estas nueve lunas,

que sean noches donde podamos decir cuánto nos queremos

y días para expresar todo el amor que tenemos guardado.

Que el canto exprese ese perdón que nos debemos

y las disculpas que urgen en nuestros vínculos quebrados.

Y que la gracia del baile sea de corazones agradecidos,

que los gestos y los compases reflejen el gozo de quienes comparten,

y no la ambición de quien quiere lucirse solo.

 

Que el blanco del poncho cubra esta plaza,

y su guarda entrelace cada rincón de la Argentina,

que el milagro de Cosquín, que empieza a cantar,

le dé una oportunidad a la fraternidad;

y nadie se siente de más o excluido,

y el sur,el norte, cuyo y el litoral,

hagan de Cosquín la casa común,

el lugar donde es más fácil decirnos:

gracias, lo siento, te amo.

Amén

 

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