Este sábado 15 de junio de 2019 despedimos a un querido sacerdote cordobés, el padre Pedro Augusto Bazán quien falleció a la edad de 88 años en el Hogar “San Camilo”, de la Ciudad de Córdoba.

La misa exequial se celebró a las 13 hs en la Parroquia Santo Cristo, junto a la comunidad, a quien acompañó durante mucho tiempo como Párroco. Estuvieron presentes miembros de la comunidad parroquial Santo Cristo junto a su Cura Párroco,  el Pbro. Dr. Fernando Hugo Rodríguez, miembros del Colegio Parroquial y de la capilla Domingo Savio, el arzobispo Mons. Carlos Ñáñez, los obispos auxiliares, sacerdotes y amigos.

El padre Bazán nació el 14 de noviembre de 1931 y fue ordenado sacerdote el 3 de septiembre de 1967.

Fue profesor en el Seminario Menor de Jesús María y en el Seminario Mayor Nuestra Señora de Loreto donde acompañó a tantos jóvenes de los cuales muchos ya son sacerdotes. Fue un pastor, maestro de alma y con una gran vocación para dedicarse a los niños, adolescentes y jóvenes. Entregó su tiempo y dedicación a la formación de monaguillos y acompañó de un modo muy cercano a los Exploradores.

Monseñor Carlos Ñáñez, amigo cercano del padre Bazán, lo describe como un hombre de gran serenidad, de fe firme, convicción profunda, con un gran espíritu de servicio y que siempre agradeció al Señor por su ministerio sacerdotal. Fue un fiel amigo, y compartieron momentos especiales en relación a sus ordenaciones sacerdotales, vividas en total cercanía.

Fue un pastor que sirvió con generosidad a la Iglesia de Córdoba. La gente de la comunidad lo recuerda como un “hombre de Dios, un cura verdaderamente bueno” y expresan que “su mayor amor era que los niños se sintieran contentos de compartir la misa y la catequesis”. Muchos jóvenes de la comunidad provenientes del colegio, de la Capilla y de los Exploradores se hicieron presentes para darle el último adiós, recordándolo con inmenso cariño y agradecimiento. Padre Bazán era feliz rodeado de niños y jóvenes a quienes siempre escuchaba y daba sus enseñanzas, guiando y aconsejando.

Damos nuestro sencillo homenaje al padre Bazán, nuestra cercanía y oración a sus familiares y amigos y el agradecimiento profundo por haber acompañado, sostenido y formado a tantos jóvenes y a su comunidad.

Su última morada será en el Cementerio de Los Molinos. Oramos por su eterno descanso.

 

No hay comentarios

Dejar respuesta