En la celebración de los 125 años de su Coronación Pontificia, la Patrona de la Arquidiócesis de Córdoba, Nuestra Señora del Rosario del Milagro,recibe la visita del Señor del Milagro de Salta

“Se acerca a grandes pasos el día en que iremos juntos a rendir homenaje, coronando la venerada Imagen de Nuestra Señora del Rosario, la Virgen del Milagro, añadiendo una nueva gloria, un brillo nuevo, un acto de fe y de amor más por todos los beneficios que hemos alcanzado por la intercesión de esta nuestra Madre amorosa, que tantas veces ha presentado nuestras plegarias, expuesto nuestras miserias y necesidades al pie del trono de su Santísimo Hijo”. Con estas conmovedoras palabras de su carta pastoral publicada el día 8 de setiembre de 1892, fray Reginaldo Toro O.P., por entonces obispo de Córdoba, alentaba al pueblo cordobés a participar en la gran celebración de la coronación pontificia de esta imagen. Podemos muy bien tomar estas palabras como dichas hoy para nosotros, dado que el próximo domingo 1 de octubre conmemoraremos los 125 años de esta grandiosa fiesta que sacudió la vida de la iglesia y de toda la comunidad cordobesa, tanto más cuanto que a esta conmemoración se añade la de los 80 años de la celebración de la Virgen del Rosario del Milagro como Patrona Principal de la Arquidiócesis de Córdoba.

Nos preparamos para vivir a pleno este gran acontecimiento con la novena que se extiende del viernes 22 al sábado 30 de setiembre y que presenta en la actualidad múltiples “rostros”. Mons. Carlos José Ñañez, arzobispo de Córdoba, recorre cada día diversos pueblos y zonas pastorales con la imagen peregrina de la Virgen del Rosario del Milagro. Esta faceta misionera de la novena se añade a su expresión más contemplativa que tiene lugar junto a la imagen principal de la Virgen en la Basílica Santo Domingo. De las cuatro misas que se celebran en el templo durante estos nueve días de preparación, habría que destacar dos. La misa de 19.30hs., en la que se meditan las peticiones del Padrenuestro, es transmitida por Radio María y está a cargo de diversos referentes de las zonas pastorales. En la misa de 11.30hs., los frailes dominicos predican sobre el rosario como escuela de oración y ofrecen una bendición solemne de los rosarios según el rito dominicano. Las diversas agrupaciones de la familia dominicana de Córdoba han organizado una hora de adoración cotidiana y el rezo continuo del rosario desde las 7.00hs., que se prolongará hasta el mismo día de la fiesta. El sábado 30 de setiembre, después de la misa de 19.30hs., la imagen de la Virgen sale al atrio de la Basílica para recibir a los fieles que quieren festejarla. Es un momento de intimidad y algarabía a la vez, animado con coros, danzas y fuegos artificiales, que culmina con la oración por la patria y la bendición del prior conventual.

Como todos los años, la ceremonia principal comenzará el domingo siguiente con la procesión desde el atrio de la Basílica Santo Domingo a las 17hs. y culminará en la plaza Vélez Sarsfield con la celebración eucarística presidida por Mons. Mario Antonio Cargnello a las 18hs. Este año la imagen de la Virgen del Rosario del Milagro será acompañada por primera vez, tanto en la procesión como en la misa, por la imagen peregrina del Señor del Milagro de Salta. La presencia entre nosotros de esta prodigiosa imagen y del arzobispo de Salta no es un hecho fortuito. En efecto, junto con la conmemoración de la coronación pontificia y del patronazgo de la Virgen del Rosario del Milagro, este año celebramos los 425 años de la llegada a nuestras tierras de las imágenes principales del Señor del Milagro y de la Señora del Rosario del Milagro, enviadas desde España por quien fuera entonces obispo de toda la región, el dominico Francisco de Vitoria. Se trata, pues, de un evento histórico fundamental que une al pueblo de Córdoba con el de Salta y estimula nuestra plegaria confiada por toda la nación Argentina. Involucrándonos en primera persona en esta celebración pública y multitudinaria, a la vez que testimoniamos nuestro agradecimiento por el regalo inmenso de estas imágenes, damos cumplimiento del modo más elocuente a la consigna sinodal de anunciar la buena nueva de Jesús a aquellos que aún no han conocido el amor que Dios nos tiene (cf. 1 Jn. 4, 16).

Otras cuatro celebraciones eucarísticas están previstas para acoger a la gran multitud de peregrinos que se acercarán al santuario a lo largo de esta jornada de fiesta con el propósito de venerar ambas imágenes. La misa de 08hs. será presidida por Mons. Carlos José Ñáñez y transmitida por radio (Cadena 3) y televisión. Mons. José María Arancibia, arzobispo emérito de Mendoza, presidirá la misa de 10hs. y los padres dominicos las misas de 11.30hs. y 20hs. La imagen peregrina del Señor del Milagro llegará a la Basílica Santo Domingo a las 12.30hs. Allí permanecerá hasta la procesión y allí retornará después de la misa de 18hs.

Cada año, este gran día de fiesta, precedido por su multifacética novena, es una multitudinaria manifestación religiosa de afecto filial hacia la Santísima Virgen María, que nos une poderosamente a Jesús, nuestro Salvador y Señor. Presencia sacramental de los rasgos maternales de Dios, María es “una realidad tan hondamente humana y santa que suscita en los creyentes las plegarias de la ternura, del dolor y de la esperanza” (Puebla 291). Es esto precisamente lo que, desde los inicios mismos de su historia, ha experimentado de un modo singular el pueblo cordobés con la serena y esplendorosa imagen de Nuestra Señora del Rosario del Milagro. Con ella “la fe y la piedad adquirieron mayor vigor, y en ella la ciudad de Córdoba y su provincia tuvieron segura protección contra las angustias y los peligros de las horas difíciles, y en sus aflicciones gracia y auxilio”. Así se refería el Papa Pío XI al impulso espontáneo que ha llevado al pueblo cordobés de generación en generación a acudir con premura a esta imagen de la Virgen María ante situaciones de gravedad extrema, como las grandes sequías o los conflictos públicos. La coronación pontificia del 1 de octubre de 1892 de manos de mons. Reginaldo Toro y la celebración de su patronazgo sobre la arquidiócesis de Córdoba, presidida por mons. Fermín Laffite, el 2 de octubre de 1937, son dos momentos históricos mayores que dan testimonio del vínculo del pueblo cordobés con su Patrona. Nuestro conmemoración agradecida de estos eventos en las celebraciones que se avecinan nos estimulará a renovar dicho vínculo y a redescubrir en él a Jesucristo como Señor de la historia.

Fr. Guillermo Juárez, O.P. – Prior del Convento Santo Domingo – Córdoba

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